Los presupuestos participativos y su ejecución

Artículo de Pilar Cordoba

Desde que en abril del 2017 se votaran por los vecinos de Zaragoza las propuestas ciudadanas que se financiarían con una partida de 5 millones de euros aprobada por el Pleno Municipal, los distintos proyectos de obras, mejoras en el inmovilizado urbano y equipamientos han ido licitándose y ejecutándose de forma paulatina con el objetivo político de tenerlos terminados para finales de año. Ciertamente, la mayoría de ellas lo estarán para entonces y aunque queden algunas por terminar o por iniciarse, son las menos, lo cual revela un esfuerzo por parte del gobierno municipal de dar cumplimiento a sus compromisos.

Sin embargo, yerran quienes consideran que el principal compromiso de la administración municipal con sus administrados a la hora de darles capacidad participativa y plebiscitaria es ejecutar su voluntad con carácter finalista ,en aras de demostrar que se cumplió con los plazos o que el proceso de presupuestos participativos llegó a su término. Las vecinas y vecinos si votan una propuesta de cimentar, allanar, pavimentar y adecuar un solar como espacio de uso ciudadano quieren que ese proyecto se haga de la mejor forma posible en virtud del presupuesto autorizado y asignado para ello. Porque si el acondicionamiento del solar junto al Centro de Salud Valdefierro se presupuestó inicialmente por los técnicos en 59.203 €, cantidad retraída del total del cupo asignado al Distrito, y de la que ya no podían disponer los vecinos para otros proyectos, su licitación y ejecución tienen que estar en consonancia con lo presupuestado. No puede ser que a los vecinos de Valdefierro se les reste esa cantidad del total de su presupuesto participativo y luego los mismos técnicos municipales la liciten por mucho menos, 45.068 €, para terminar adjudicándola por la mitad de lo licitado, esto es, 22.365 €. O una de dos: o se hincharon inicialmente las valoraciones económicas de las propuestas ciudadanas para cubrir pronto el cupo presupuestario asignado a cada Distrito, o posteriormente para obras que no “interesan” a determinada proyección política se realizó una memoria técnica poco ambiciosa que no cubriese las expectativas iniciales, de forma que finalmente la infra-adjudicación permitió generar un remanente del que los vecinos no podrán disfrutar en su solar. De la posibilidad de un espacio lúdico, de estética cuidada, se pasa a una migaja que tal vez, aparentemente, resuelva una queja vecinal, pero que aleja a la corporación municipal de la excelencia en el servicio.

No es un caso aislado. La instalación del parque de Mayores en el el Parque de la Paz también es sintomático porque se presupuestó en 42.955 € y ha terminado en un coste de 15.730 €. Más migajas. En el barrio de Santa Isabel, por ejemplo, llama la atención los desfases en materia de instalación y mejora eléctrica. Una regulación semafórica en la intersección Avenida Estudiantes con calle Dieciseis de Julio los técnicos la presupuestaron en 61.000 € pero posteriormente rebajaron su coste de licitación a un máximo de 53.897 €, no sabemos cuánto más se reducirá en la ejecución porque los datos no han sido proporcionados. La instalación de dos cuadros eléctricos para mejorar la iluminación de dos áreas de Santa Isabel retrajeron un cupo presupuestario de 25.000 € para cada cuadro eléctrico. ¿Tan difícil es para un ayuntamiento saber lo que cuesta un cuadro eléctrico de luminarias urbanas?. Parece que al de Zaragoza si, porque de 25.000 € se adjudicaron finalmente por 14.517 € cada uno. En el Distrito de Delicias, la propuesta estrella del carril bici desde la calle San Juan Bosco hasta final de Gómez Laguna tiene un desfase del 62% entre lo presupuestado inicialmente y el coste final. Para ese carril bici podían destinarse hasta 160.325 €, pero las obras llevadas a cabo sólo han supuesto 59.620 €. Curiosamente, otra propuesta de señalización cognitiva accesible en edificios municipales de Delicias y Almozara tiene un coste de ejecución superior al 53% de lo inicialmente presupuestado. Al parecer, aquí no repartieron migajas, sino aguinaldos.

Hay más proyectos que adolecen de la misma falta de equilibrio y corresponsabilidad con los  compromisos adquiridos ante la ciudadanía. Invito a todas las vecinas y vecinos de Zaragoza a que entren en la página de Gobierno Abierto del Ayuntamiento para comprobar lo dicho, aunque tendrán que hacer trabajo de hormiga para encontrar las relaciones entre lo presupuestado y el coste efectivo ya que muchos datos no se ofrecen -lo cual pone en entredicho el alarde de transparencia administrativa que algunos hacen- y no existe una estadística o informe que valore la ejecución de los Presupuestos.

La incógnita se abre ahora con el destino de los remanentes, en algunos proyectos son pequeñas cantidades, pero en otros son de más del 50%. Es necesario que se nos informe de la cuantía del remanente entre lo presupuestado y el coste ejecutado. Los ciudadanos queremos transparencia e información porque los Presupuestos Participativos son de los vecinos. Cinco millones de euros son unas migajas respecto al total del presupuesto de una ciudad como Zaragoza, pero esas migajas son las que alimentan un proyecto ciudadano y vecinal que aúna a personas diversas en la gestión mancomunada del espacio público bajo principios de vencidad y democracia. Hacer migajas de esas migajas denota miseria moral, y ésta es la única miseria que no merece ser rescatada.

Los servicios municipales deben informar y dar una salida a esos remanentes de forma participada con los vecinos, a través de las Mesas de Presupuestos Participativos, las Juntas de Distrito o el Consejo de Ciudad. Una salida podría ser la reinversión en la mejora o difusión del proyecto ciudadano participado y colaborativo. Puede haber más, pero en cualquier caso las decisiones deberían ser cogestionadas.

En unas semanas se iniciará el proceso para los nuevos Presupuestos Participativos 2018. Esperemos que de los errores del presente hayamos aprendido y el saber acumulado en esta primera edición permita un mejora en la segunda.

Pilar Córdoba

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