Caótica Cataluña. Otra vez la ingobernabilidad

Cataluña

Muchos se quejan ya en Cataluña y comienzan a pensar que el Govern es una institución que solo cuesta dineros y sirve para auspiciar la corrupción de una cierta clase dirigente carente de principios y únicamente interesada en la pela, en sus pelas. La charlotada perpetrada el pasado día 22 por las fuerzas separatistas, con nocturnidad y alevosía, para posibilitar la candidatura a presidente de la Generalidad de Jordi Turull, tras los intentos fallidos de que lo hubieran sido Puigdemont primero o Jordi Sánchez después, resulta patética. Han elegido al peor y más temible aspirante, durante años y años gregario de lujo tanto de Jordi Pujol, Artur Mas como el propio Puigdemont, siempre a la sombra y en el epicentro de los no escasos escándalos económicos habidos durante los mandatos nacionalistas. Pero este hombre, además está amenazado de una más que probable inhabilitación cuando el Tribunal Supremo acuerde su procesamiento y suspensión de sus derechos políticos, actuación que podría producirse en las próximas horas.

¿Qué pretenden, además de dejar a Cataluña en una situación que solamente contribuirá a que más empresas decidan emigrar a otros lares, que el turismo continué desplomándose y que esa hermosa tierra pierda su merecido prestigio en el mundo, al mismo tiempo que la ciudadanía pierda calidad de vida? Simplemente crear una escandalera. ¿Cómo puede permitirse que un presidente investido ingrese en prisión y pierda sus derechos políticos? Ahí lo tienen señores, ya lo ven, España es una dictadura y Cataluña una nación sometida. Todas las naciones europeas deben acudir a socorrer a un pueblo oprimido.

Nada importa que casi el 60% de los catalanes no se consideren independentistas, que muchos otros -legítimamente nacionalistas-, traten de acordar un marco de convivencia conciliador que supere tensiones y desencuentros. Los señores de la pela están en pie de guerra y ¡ay de los traidores y los díscolos! Utilizando a un presidente del Parlamento, Roger Torrent, que es la voz de su amo, hoy día 22, a la muy taurina hora de las cinco, abrirá el pleno de investidura, un pleno que solo servirá para perder un poco más el tiempo. Los problemas de la sociedad catalana seguirán creciendo, el enfado de las gentes también. Y las risas de muchos ante tal charlotada, ni se lo imaginan. Entre bambalinas, alguien está tratando de desestabilizar a Europa y para ello todo vale, hasta Cataluña y esa caterva de bomberos toreros que, llegado el momento de la verdad prefieren salir corriendo y no asumir las responsabilidades exigidas por la ley. Demócratas de pacotilla, se están cargando a Cataluña, a los catalanes. A este ritmo, aún harán bueno artículo 155.

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