El poder de los medios de comunicación en el diseño e imposición del discurso político

por Cándido Marquesán

Cándido Marquesán
Cándido Marquesán, Profesor de instituto

Que estamos atravesando malos momentos para nuestra democracia es una obviedad. Corre grave peligro la libertad de expresión, sin la cual la democracia es un simulacro. La libre circulación de ideas y opiniones se ve amenazada por los grandes medios de comunicación cada vez más concentrados y vinculados con los poderes financieros y empresariales, que al alcanzar tanto poder, pueden contrariar o delimitar la soberanía expresada por la sociedad en las urnas y poner en peligro la democracia, de ahí que el profesor Luigi Ferrajoli en su libro Poderes salvajes. La crisis de la democracia constitucional, los denomine poderes salvajes. Las empresas de comunicación son poderes de hecho, influyentes sobre los asuntos públicos y con agendas que no responden necesariamente a los intereses de la sociedad. Según Sánchez Noriega: “Tienen capacidad en el espacio político para boicotear leyes o difundir determinadas demandas y, a la vez,  una gran resistencia a las imposiciones del poder político”. Pueden forjar o derribar a su libre albedrío el liderazgo en un partido político con encuestas, editoriales, artículos de opinión, selección de determinadas noticias. Y por supuesto, tienen la capacidad de construir determinado discurso político. Para ello, no tienen problemas en tergiversar y retorcer la realidad. Y pueden convencer a la gente, haciéndole creer que está lloviendo en un día plenamente soleado. Pongamos algunos ejemplos recientes.

Se culpabilizó a Pedro Sánchez tras las elecciones del 26-J de la tardanza de formar gobierno de Rajoy y del peligro de ir a unas terceras elecciones. Y eso que Sánchez siempre dijo que votaría no al candidato del PP. Una decisión con la que fue consecuente y que motivó que fuera la diana de los portadas y editoriales, hasta titulares idénticos. Coincidieron casi palabra por palabra en volcar las culpas sobre Sánchez tanto El País y El Mundo. El diario de Prisa titula “El portazo sin alternativa de Sánchez aboca a elecciones”. El del periódico de Unidad Editorial no cambia mucho: “El portazo de Sánchez aboca a unas terceras elecciones”. En sus editoriales también coincidieron, aunque no de una manera tan clara como en sus portadas. Según El Mundo, Rajoy va a fracasar “por la obstinación de Sánchez”, y no porque el líder del PP no haya conseguido votos suficientes para su investidura. Y gran parte de la sociedad española asumió esta idea: Pedro Sánchez es el culpable de unas hipotéticas terceras elecciones. Los acontecimientos posteriores, como el auténtico golpe de Estado en Ferraz, ya los conocemos.

Estamos observando una campaña mediática sin precedentes para potenciar a Ciudadanos y su líder, Albert Rivera. Ya viene de lejos.  El presidente del Banco de Sabadell, Josep Oliu, en junio de 2014 dijo públicamente: “Tenemos que crear un Podemos de derechas, ya que el existente nos asusta un poco”. Ciudadanos fue la red para pescar el descontento de la sociedad española por las políticas del gobierno de Rajoy, y evitar el crecimiento de Podemos. Un líder joven, con buena presencia y un buen comunicador. No muy concreto en sus mensajes y sus ideas salvo en su defensa de la unidad de España. Algo que vende mucho en el mercado electoral español. El significante vacío lleno  de palabras huecas, que tiene un gran éxito en política. Cs no ha tenido problema económico alguno, conocidas sus campañas, su presencia en los medios y sus sedes por doquier. ¿Quién lo financia?  Y hoy nos presentan la opción de Cs, como algo nuevo, aire fresco, capaz de regenerar en profundidad la democracia española. Y una parte importante de la sociedad española asume tal idea, tal como nos reflejan las encuestas. Al respecto resultan muy clarificadoras las palabras de Iñigo Errejón: “Si las fuerzas progresistas en España no aprenden a desarrollar un tipo de competición virtuosa, lo pagarán. Y lo pagarán todas”, apuntaba.  Lo ejemplifica en lo que ocurre entre Ciudadanos y el PP. “No les desgasta. Y mientras compiten, derechizan la agenda. Es una competición en la que los dos ganan”, zanja. Podría ser un ejemplo: El reciente debate sobre la prisión permanente revisable, podría ser un ejemplo: “Compiten delante de las cámaras pero votan juntos”.

Y un tercer ejemplo, no menos claro. Tras los lamentables e injustificables acontecimientos, insisto lamentables y fuera de la ley, del 6 y 7 de septiembre en el Parlament de Catalunya, protagonizados por los líderes del Procés, se emprendió una campaña mediática contra ellos acusándoles de los delitos más graves, que se pueden cometer en una democracia. Según el portavoz del PP en el Congreso de los Diputados, “auténticos criminales”. Se les acusó de malversación de fondos públicos, sedición, rebelión. Incluso de hacer un Golpe de Estado, superior al 23-F por parte de Tejero. Y tal visión fue aceptada mayoritariamente por la sociedad española. Hago un inciso para los despistados y malintencionados, que abundan en esta Tierra Noble, según término acuñado por José Luis Trasobares. Yo no digo que los Oriol, Puigdemont, Forn se vayan de rositas. En absoluto. Se les podría inhabilitar, multar, etc. Pero, en absoluto, acusarlos de rebelión. Al respecto, resulta muy pertinente la reciente actuación de la justicia en Alemania. Además, esta campaña de ataque brutal reflejado en  la caricaturización y ridiculización a los líderes del Procès, incluyendo también la ideología independentista, se olvidó de algo muy claro: la existencia de un problema político. Más de dos millones de catalanes votan opciones independentistas. Por supuesto desde los medios a esos más de dos millones de catalanes con un reduccionismo simplista se les calificó a todos como abducidos, engañados, gilipollas. Opinión asumida también por gran parte de la sociedad española. Soluciones simples para problemas complejos, por lo menos yo no las conozco. Termino con una reflexión  de Daniel Innenarity,  “Si uno hace una descripción de cualquier problema  y lo que resulta de entrada es un campo binario, polarizado y sin lugar para posiciones matizadas o intermedias, puede tener la seguridad de que el diagnóstico no está bien hecho. Si además sucede que en esa descripción, pretendidamente objetiva, unos tienen toda la razón y otros están en el rincón de los locos, los estúpidos(los abducidos), entonces es uno mismo quien tiene que hacérselo mirar. Esto no impide tener una posición propia y defenderla por principio: lo malo es quedarse en ella al principio y al final; habiéndose privado de esa experiencia incómoda y fascinante a la vez, de tener que matizar, corregir e incluso abandonar su posición inicial”.  A un político de verdad y un ciudadano responsable este problema político catalán no debería haberlo pasado desapercibido. Y si  existe un  problema político debe resolverse por la vía política, no por la vía exclusiva del Código Penal. Pues, de hacerlo así, sobran los parlamentos. No obstante, parece que la línea editorial de El País ya ha cambiado, eso sí, sin dejar de criminalizar a los “sediciosos”, ya que recientemente Juan Luis Cebrián se ha atrevido a escribir:   “Pero ninguna represión bastará para devolver la confianza y la normalidad si no va acompañada, y aun precedida, de medidas políticas que ayuden a restaurar la convivencia. Visto lo visto, no estaría de más un acto de contrición del presidente del Gobierno y su equipo respecto a los abultados errores que han cometido durante los últimos años en el tratamiento de la crisis territorial y sus aledaños”. Ya es bastante. La cuestión de Catalunya hay que resolver políticamente, sin secesión y sin ánimo de venganza.

Me resisto a pensar que sean ciertas estas palabras de Susan George: “Lo que los ciudadanos nos creemos que decidimos con nuestros votos, lo han decidido ya antes 4 0 5 reunidos en torno a una mesa”.

1 Comment

  1. Las trampas del poder son infinitas y las mentiras más aún.
    7 frases históricas sobre la manipulación a las personas:
    -“Mientras más grande sea la mentira, más gente se lo creerá” (Joseph Goebbels, ministro de propaganda nazi)
    -“El mundo no será destruido por los que hacen el mal, sino por aquellos que miran sin hacer nada para impedirlo” (Albert Einstein, eminencia científica)
    -“La verdad duele cuando descubrimos la mentira en la que hemos estado viviendo” (anónimo)
    -“Toda la propaganda de guerra, todos los gritos, las mentiras y el odio, provienen, invariablemente, de gente que no está luchando” (George Orwell, escritor)
    -“El periodismo consiste en decir cosas que alguien no quiere que digas. Todo lo demás son relaciones públicas” (George Orwell, escritor)
    -“Toda persona, cuando hay guerra en el aire, aprende a vivir con un nuevo elemento: la mentira” (Jean Giraudoux, escritor)
    -“Nunca se miente tanto como antes de unas elecciones, durante una guerra, o después de una cacería” (Otto von Bismarck, político alemán).

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