Francia: acaso la ilusión. Por Antonio Domínguez

Firmas de opinión

Antonio Dominguez
Antonio Dominguez, Profesor de Universidad

Desde ayer, todo el mundo vuelve a tener a Francia como poliédrico escenario donde dirimir el futuro. Efectivamente, la primera vuelta para elegir al futuro candidato de Francia ha devenido en un exiguo triunfo de Emmanuel Macron ( fijense, líder de un partido recién formado, En Marche, que, ¿reparan en ello?,  significa EM),  defensor de un centrismo abierto a formulaciones de izquierda, con ideas sugerentes y a veces rupturistas, sobre Marine Le Pen, la radiante candidata de una extrema derecha al alza.  Tanto el socialismo como el conservadurismo tradicionales han cosechado un estrepitoso fracaso, mientras que la izquierda antiliberal liderada por Mélenchon ha obtenido unos resultados más que satisfactorios y que no deben pasar desapercibidos, máxime cuando su oferta principal consistía en una renovación radical de la actual clase política francesa. Si Macron lidera con un 23,11% de votos y Le Pen le sigue con un 23,085, Mélenchon ha obtenido un 18,62%, a no echar en saco roto.

Obviamente, en la segunda vuelta funcionará el “Frente Republicano” y Macron será elegido presidente, acaso el último, de la V República. Y es que la vieja Francia, a remolque del omnipresente Charles de Gaulle, necesita una nueva Constitución y poner en marcha la VI República, más acorde con las grandes transformaciones operadas en el tejido social propio y en el mundial y europeo, siempre bajo el sagrado triángulo de la libertad, igualdad y fraternidad. Hay muchas cosas que cambiar para adecuarse a los nuevos tiempos, los de una Francia siempre moderna, avanzada, multirracial, integradora, multilateral y, también, conservadora en no pocas cuestiones. El auge del Frente Nacional, notable, responde a una tradición omnipresente en una nación donde Luis XIV representó el absolutismo en estado puro, donde el Mariscal Pétain tradujo la ignominia del colaboracionismo con los nazis, donde unos cuantos militares no dudaron en complotar para dar un golpe de Estado socapa de Argelia, donde el mismísimo De Gaulle, ante los acontecimientos de mayo del 68 preparó los carros de combate por si menester fuere…. La Historia de Francia es la historia de una enorme contradicción, porque al absolutismo le sucedió la Ilustración, la maravillosa Revolución, la Comuna, a Pétain se enfrentó la Resistencia, a los golpistas las Instituciones, al militarismo aquella izquierda de entonces…. De siempre existe esa “Francia profunda”, chauvinista, conservadora hasta las cachas, incluso racista, pero es la Francia pequeña, reliquia de un irracionalismo que Descartes se encargó de acotar y relegar a su justa expresión.  Los desencantados, los galos patanegra, esos jóvenes en paro a quienes nadie ofrece futuro, forman parte del 23,08% de los votos obtenidos por el Frente Nacional Ahí están y algo significa. A la nueva clase política corresponderá tratar de poner en marcha ideas y soluciones para evitar el auge del extremismo de derechas.

Una vez más Francia se apresta a ofrecer nuevos escenarios, en este caso, nuevas políticas. Los partidos tradicionales han entrado en una deriva brutal hacia la nada y el ejemplo del socialismo parece más que significativo.  Bênoit Hamon (6% de votos) traduce un desplome que debería hacer que pensar a sus compañeros hispanos. ¿Para cuándo ese profundo debate sobre una socialdemocracia  que garantice lo público, la calidad de vida, una renta básica universal, una sanidad, enseñanza y asistencia varias para todos? En fin,  es posible que a partir del próximo domingo, con el presidente Macron al frente, se abran nuevas perspectivas para regenerar partidos, sociedad, políticos y ciudadanos. Acaso se estén abriendo los tiempos de la VI República y de la Francia de progreso, libertad y solidaridad.

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1 Comment

  1. Antonio, imagina lo que ha pasado en Francia cuatro partidos han competido y ninguno ha obtenido en la primera vuelta más de 24% de votos, sería lo mismo que en España al competir, PP, PSOE, PODEMOS y C´s y ninguno obtuviera los votos necesarios y al menos hicieran falta una coalición de tres partidos, porque aquí en España, no hay segundas vueltas.

    Escribes y nombras a “Le Marche” Y quién representa en España a “Le Marche” El partido paralelo en España a esa estafa política vergonzosa llamada “En Marche!” (que recibe el pomposo nombre oficial de “Asociación para la Renovación de la Vida Política”), es el partido creado y respaldado por la banca y las élites del IBEX-35: Ciudadanos, posiblemente la mayor estafa política de la historia española, liderada por ese pijo vomitivo llamado Alberto Rivera (alias falangito) y sus sucios secuaces, entre los que destacan el infecto Javier Nart y el pseudo-actor fracasado Toni Cantó, entre otras perlas nacionales.

    Después escribes de los “jóvenes sin futuro” pues resulta que un cuarenta y tantos por cien de votantes y militantes de Le Pen son de izquierdas y extrema izquierda, algo parecido sucede en España, que hasta algunos de la izquierda votán derecha, porque siguen creyendo que es la derecha la que crea empleo y si a eso añades que tanto en derecha como izquierda hay rechazo contra la inmigración (por distintas razones) el coktel está servido.

    En lo que se refiere a la RBU más que necesaria, las izquierdas en su mayoría están por el trabajo garantizado y ni tan siquiera son partidarios de la Carta Social Europea de la que España es firmante, pero ya ves ya son varios las naciones que están haciendo pruebas al respecto ahora le toca a Ontario (Canadá) http://www.eldiario.es/theguardian/verano-Ontario-experimenta-basica-universal_0_637287258.html

    Un saludo

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