La deficiente calidad del agua en Zaragoza y su entorno

III Jornadas sobre el abastecimiento y depuración de aguas en Zaragoza y su entorno

¿Bebemos agua de calidad en Zaragoza y su entorno? ¿Depuramos bien el agua que va a nuestros ríos?

Estas y otras preguntas serán expuestas y debatidas en las III Jornadas sobre el abastecimiento y depuración de aguas en Zaragoza y su entorno a celebrar los próximos días 8 y 9 de Mayo en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza, en sesiones de 18:30 a 21:00 horas, convocada por diferentes asociaciones y sindicatos e impulsadas por la Red de Agua Pública de Aragón (RAPA).

En el año 92 se iniciaban la búsqueda de suelos para la construcción de un embalse de regulación en el eje medio del Ebro con dos fines prioritarios: embalsar agua para reforzar las campañas de riego en verano del Canal Imperial de Aragón y servir de agua  de calidad para el abastecimiento de Zaragoza y su entorno. Para ello se utilizarían las aguas de la cabecera del río Aragón y los canales de riego del Canal de Las Bardenas.

La ubicación definitiva fue El Embalse de La Loteta en terrenos próximos a Gallur, Pedrola y Figueruelas con capacidad de 100 hm3 .El dinero de todo el sistema de embalse y distribución a Zaragoza y 46 poblaciones del entorno fueron aportados de Fondos de Cohesión europeas y de la sociedad pública de ACUAES Estas últimas, se recuperan con las tasas pagadas por los ciudadanos en sus recibos del agua.

Para convencer a los ciudadanos de las bondades del sistema, la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) llevó a cabo una campaña en instituciones, colectivos ciudadanos y personas a nivel individual. En sus escritos, se decía entonces, que las aguas del Canal trasladaban la contaminación de grandes núcleos como Vitoria, Logroño, Pamplona y Miranda. También elevadas concentraciones de sal que daban niveles superiores a los permitidos en Directivas Europeas  que “pueden agravar la situación de enfermos cardiovasculares y del sistema urinario”. Y que, por último, las aguas del río transportaban fertilizantes y pesticidas de las miles de has de cultivo del Valle medio del Ebro.

En esos informes se decía que la potabilizadora de Casablanca no elimina las sales ni los metales pesados, ni pesticidas ni colorantes. Muchas poblaciones del entorno señalaban que ni si quieran tienen potabilizadora. Y se añadía que si el cuerpo es un 70% agua hay una relación estrecha entre el agua que tomamos y la salud que tenemos.

En la primera década de los 2000 la OCU nos alertaba del uso de agua del Canal por el exceso de trihalometanos que produce daños hepáticos y renales y en especial cáncer de próstata según la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer. Pero es el exceso de sales lo que provocaba mayor rechazo. Todo ello daba lugar a que solo que solo dos de cada diez zaragozanos utilizase agua de grifo según estudios universitarios de los años 90.

Como consecuencia, se consumían grandes cantidades de agua embotellada. En el 2006  se alertaba de que Zaragoza y su entorno gastaba  al año más de 12 millones de euros en agua embotellada, que según se decía provoca un considerable aumento del tráfico de camiones que la transportan, y más de 42 toneladas de residuos de botellas de plástico. Una familia de cuatro personas con un consumo medio de un litro y medio de agua al día gastaba 20,4 euros al mes si compra la botella más barata del mercado.

Con todas estas alertas y reclamaciones era necesario construir el embalse de regulación de La Loteta, que aunque iniciado en 1998 no acabó su primer llenado hasta el 2010.

En este año,2010, se recibió el 90% de agua del rio Aragón y los parámetros de calidad cambiaron sustancialmente tanto en sales disueltas como en trihalometanos En estudios hechos en 2011 simultáneamente por la Universidad de Zaragoza y la Fundación Ecología y Desarrollo certificaban que el consumo de agua de grifo se había elevado al 71% de la población .Ello coincidió con el primer llenado del embalse de La Loteta.

Pero este breve periodo de bonanza de nuevo  ha cambiado. Las filtraciones  en el vaso de contención de la Loteta y la falta de seguridad en los estribos de la presa, han sido constantes. Los costes en la ejecución se han multiplicado. Hoy estamos en el 2017 y todavía no ha entrado en explotación el embalse de regulación. Las consecuencias son que el agua que nos llega a los grifos es 50% del río Aragón y otro tanto del Canal. Y la calidad no es la saludable que nos habían prometido en los años 90. Los parámetros que miden la calidad del agua son mejores que hace diez años pero se alejan de los del agua aportada en el 2010, de tal manera que los trihalometanos y sales se han multiplicado por dos con respecto al 2010.

Un equipo de geólogos de la Universidad de Zaragoza dirigidos por Antonio Casas junto con sus compañeros de facultad, José Luis Simón, Oscar Pueyo y Andrés Pocovi advirtieron que el lugar elegido para el embalse de La Loteta es el peor que cabía imaginar, preguntándose:¿a quienes se les ocurre almacenar agua para uso de boca en un vaso salino?. Para ellos, La Loteta y Yesa son dos paradigmas del mal hacer en la construcción de presas, que servirán de ejemplos a analizar para varias generaciones de estudiantes de geología e ingeniería en el ámbito internacional.

Miembros de la Red de Agua Pública de Aragón (RAPA) han tenido entrevistas con el presidente de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE), Raimundo Lafuente, para que les diesen un informe técnico de los costes del embalse y los costes de su entrada en servicio, a la vez que le solicitaron la intervención de ponentes de la CHE para que expliquen lo que está sucediendo en La Loteta y Yesa en las “III Jornadas sobre abastecimiento y depuración de aguas en Zaragoza y su entorno” que se van a celebrar los días 8 y 9 de Mayo en el Centro Joaquín Roncal de Zaragoza, negándose a ello. Al parecer, la transparencia no va con ellos, prefiriendo la ocultación de las verdades tangibles de la situación en La Loteta y Yesa.

Cuesta pensar que se estén dedicando cuantiosas inversiones en obras hidráulicas para el objetivo fundamental de la Confederación que es el de abastecer con agua de calidad a la población y no se estén cumpliendo los parámetros de calidad prometidos.

Con la salud de 850.000 ciudadanos no se juega y la ciudadanía exige saber que sucede y si como, muchos se temen, se esté desechando  el embalse de La Loteta  como regulador del abastecimiento a Zaragoza y su entorno. Por ello, la RAPA ve necesario de forma urgente construir otro embalse que lo sustituya en la margen izquierda del Ebro en las proximidades de la acequia de Sora y, mientras tanto, se utilicen los caudales almacenados en Laverné, que puedan aportar mejoras al agua de boca de los 850 000 zaragozanos.

Hace 25 años que prometieron agua de calidad y el no tener agua de calidad,  discrimina a los sectores de población que no pueden pagarse agua embotellada o costosos sistemas de purificación particular en sus hogares. Siendo fundamental la transparencia y la rendición de cuentas ante una ciudadanía que demanda. saber que ocurre con un tema de vital importancia como es la calidad del agua que bebe.

Be the first to comment

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.