Macron, soberanista europeo. Por Andrés Ortega Klein

Firmas de opinión

Andres Ortega Klein
Andres Ortega Klein, Investigador senior asociado del Real Instituto Elcano. Consultor independiente y director del Observatorio de las Ideas.

Con Emmanuel Macron, Francia logra un presidente europeísta, incluso cabría decir, románticamente europeísta, desde luego más que François Hollande, pero en una sociedad dividida al respecto. Sin duda le da un respiro al proyecto europeo y abre una ventana de oportunidad con algunas propuestas atractivas, aunque está por ver si Alemania, tras sus elecciones de septiembre, se subirá convencida a ese carro. Los resultados de las elecciones ponen un límite en Francia (que no está sola en esto): no será posible reformar los tratados si hay que someterlos a referéndum. Pues si Marine Le Pen ha logrado un 34% en la segunda vuelta –menos de lo esperado, pero una cifra importante–, en la primera el voto contra la UE, tanto desde las derechas como desde las izquierdas, sumó entre el 40% y el 49%, según se cuente. En todo caso, demasiado en un país que en 1992 estuvo a punto de hundir el Tratado de Maastricht y que en 2005 rechazó por un 54,6% el Tratado Constitucional Europeo en sendos referéndums. No obstante, algunos sondeos indican que el 72% de los franceses quieren guardar el euro, pero en una Europa más francesa. El populismo eurófobo se ha detenido, pero está ahí y con fuerza, aunque previsiblemente no se traduzca en demasiados escaños en las próximas legislativas, dado el sistema electoral francés.

Aun así –y las legislativas marcarán la verdadera fuerza con que podrá contar–, Macron pretende hacer que las cosas se muevan en Europa, utilizando los actuales tratados. Dentro de ellos, o llevándolos al límite, se pueden hacer muchas cosas si se logra la visión para ello. ¿Tiene Macron una gran visión? Es de los que suscribe la teoría de que la integración europea supone no una pérdida sino una recuperación de soberanía –“una herramienta de soberanía en muchos temas”– para un país como Francia. Por ejemplo, con el euro, frente al anterior diktat del Bundesbank, como recoge en su programa, en este capítulo significativamente titulado “Una Europa que proteja a los europeos”. Lo ha manifestado a lo largo de la campaña: “Europa nos hace más grandes. Europa nos hace más fuertes”. Lo contrario de lo que pretendían Le Pen y Mélenchon con su crítica, desde perspectivas dispares, a la “sumisión” de Francia a Europa. Aunque Macron ve el euro como un “marco alemán débil”, necesitado de reformas, o fracasará.

El próximo presidente francés tiene tres propuestas centrales al respecto: completar la Unión Bancaria; un presupuesto europeo para inversiones de futuro, ayuda financiera de urgencia y respuesta a las crisis económicas, es decir, una unión fiscal; y un ministro de Economía y Finanzas para la Eurozona. Alemania apoya la primera a medias, y rechaza la segunda. Asimismo –un tema que abordó como ministro–, propone impulsar la Europa digital con un fondo de inversión en capital riesgo de 5.000 millones de euros, entre otras medidas.

También propugna Macron una Europa que proteja de la globalización, con instrumentos antidumping contra la competencia desleal de países como China y la India, junto a un Buy European Act y un fiscal comercial europeo. Quiere lograr una UE que resulte más atractiva, por ejemplo, revitalizando el programa Erasmus de intercambio de estudiantes para que se acojan a él un 25% de los franceses en edad de hacerlo, o con un estatuto europeo de la formación en prácticas que facilite la movilidad.

Macron ha hecho suya la idea italiana de que, tras el Brexit, los 73 escaños de los británicos en el Parlamento Europeo vayan a una lista pan-europea que todos votaran. Y ante la imposibilidad y peligrosidad de una convención para la reforma de los tratados, sugiere la celebración, ya a finales de este año, de “convenciones democráticas” nacionales –según normas a fijar por cada país– para establecer hojas de ruta breves para la UE. Las conclusiones las debatirían los gobiernos en el Consejo Europeo.

No olvida que la UE ha de hacer más por su seguridad, por ejemplo, reforzando con 5.000 efectivos suplementarios la nueva Agencia Europea de la Guardia de Fronteras y Costas e impulsando la cooperación policial y judicial a escala europea. Sugiere también la puesta en pie, entre los que quieran, de un Fondo Europeo de Defensa, un cuartel general (que se coordinará con la OTAN) y un Consejo de Seguridad Europeo (con los principales responsables militares, diplomáticos y de la inteligencia de los Estados miembros). Alemania también apoya la Europa de la defensa.

Macron se suma así a la idea de la Europa a varias velocidades. Con una perspectiva bastante intergubernamental. En esto se puede acercar a una Alemania, con la que quiere desatascar las relaciones, como dejó claro en su conferencia en la Universidad Humboldt de Berlín el pasado enero (pronunciada en inglés). Sabe que sólo ganará credibilidad en Berlín si logra reformar Francia. Es decir, que la política europea de Macron empieza en casa.

En esta perspectiva, a la que hay que añadir el Brexit, España tiene un papel que jugar. Junto a Italia, puede aliarse con Francia, no contra, sino para presionar a Alemania. Sin embargo, las realidades de una sociedad alemana envejecida, pero aún en una ola de éxito económico, limitan el margen de maniobra en materia de reducción del doble superávit, fiscal y comercial que daña al conjunto de la Eurozona. Vale tanto para la democristiana Angela Merkel como para su rival socialdemócrata Martin Schulz (si es que no repiten una Gran Coalición).

Europa ha sido uno de los ejes, quizá “el” eje, de la campaña electoral francesa. Algunos sondeos previos indicaban que dos tercios de los electores pensaban que la cuestión europea pesaría en su decisión. Y ha pesado. Aunque también ha quedado de manifiesto que para recuperar el apoyo a un proyecto europeo y levantar cabeza la UE, éste se ha de construir no de arriba abajo, sino de abajo a arriba, y sin que los de arriba olviden a los de abajo. Pues en Francia el debate no ha terminado, Le Pen no está políticamente muerta (como bien saben los alemanes) y lo que ocurra en cinco años en Francia, en 2022, dependerá en buena parte de lo que logre Macron y de la evolución del conjunto de la UE.

Publicado con permiso del Real Instituto Elcano

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1 Comment

  1. Los medios “tradicionales” alaban la figura de Macron y sin embargo pocos analizan y entran en el fondo de lo que representa Macron.

    Los europeos más ricos… aún más ricos tras la victoria de Macron, además de los republicanos y el Partido Socialista que son actualmente las dos principales formaciones políticas en Francia, Macron es apoyado por el Partido Comunista Francés, Los Verdes y la Unión de los Demócratas e Independientes.

    Macron política francesa expansionista
    12/05/2017 ~ DEJA UN COMENTARIO ~ EDITAR “MACRON POLÍTICA FRANCESA EXPANSIONISTA”
    Ha ganado las elecciones presidenciales, si bien aún quedan las legislativas que es ahí en donde quedará el poder real del próximo gobierno francés, ello no impide analizar que representa Macron.

    Macron-president-LorieShaull

    Como de costumbre los medios afines todo son elogios a su persona y carrera “meteórica” Francia su gran capital fundamentalmente es judío y sus personajes masones cuestión innegable incluso Sarkozy.

    De 2011 a 2012 Macron cumplió las funciones de gerente del Banco Rothschild, el 6 de abril de 2016 fundó en Amiens el movimiento En Marcha, y siete meses después, el 16 de noviembre anunció que se postularía a la presidencia de Francia.

    Las ambiciones políticas del antiguo protegido de Hollande eran un secreto a voces desde que en abril pasado dio un primer paso hacia su candidatura con la creación del movimiento “¡En Marcha!”, que logró en tiempo récord cerca de 100.000 miembros y más de 2,7 millones de euros en donaciones…

    El líder político no dudó en elegir Amiens, la ciudad en la que nació y se crió, como escenario del lanzamiento del proyecto. Fue en el centro de congresos de Picardie, frente a unas 350 personas cuando, tras una hora de reunión, desveló el secreto. “Este movimiento político es un proceso dinámico frente al bloqueo de la sociedad, que pretende salir adelante”, declaró Macron.

    Ya está “En Marcha” la página web, la cuenta de Twitter y el perfil de Facebook del movimiento, se sostienen con financiación privada. Así era su primer spot: “Creo en la libertad económica, social, política; en nuestra capacidad de crear nuevas reglas de progreso; y creo en Europa”

    ¿Qué es en MARCHA? a pesar de lo que se dice en su web, no es ni más ni menos que legalizar el mercado global en todos sus aspectos, Europa y la UE no importan especialmente a los Rothschild y sus socios Windsor en Rotterdam.

    El Brexit así lo ha evidenciado saliendo Inglaterra solo de momento, ya que Tony Blair volverá para la reentrada. Lo que sin embargo no pueden permitir es que no se lleve a cabo el Corredor mediterráneo. Para ello se ha hecho también el Corredor transalpino desde Italia, el túnel de Gottardo y el Corredor mediterráneo de la Marca judía España.

    Marine Le Pen hubiera salido de la UE y zanjado las fronteras abiertas con Schengen, clausurando el Corredor Mediterráneo que atraviesa Francia y sale con las mercancías de Francia, España e Italia hasta Rotterdam.

    Scytl Online Voting Scytl lleva las votaciones de más de 27 países y se maneja desde Barcelona, siendo dirigido por Tim Bunting (ex director de Goldman Sach), y Paul Allen de Microsoft.

    “Según la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, el 90% de los votos de los residentes en la capital francesa han sido para Emmanuel Macron. Solo un 10% para Marine Le Pen. “Orgullosa de los parisinos”, ha expresado en su cuenta en Twitter”. (fuente elpais). La banda judía vuelve a ganar en Francia. ¿Alguien se puede creer que el Frente Nacional solo haya obtenido un 10% en Paris con la inmigración masiva que sufre, y que el electorado no haya reaccionado en París a las falsas banderas de Charlie Hebdo y Bataclan?. Pues esto se llama Scytl y la manipulación de votos… Macron es el mismo tipo de personajillo a las órdenes sionistas que Hollande, el psicópata Valls, y Sarkozy.

    ¿Asesinan? a una colaboradora de Macron, Corinne Erhel muere en extrañas circunstancias , ¿iba a filtrar las fechorías de Macron y como consecuencia de un ataque al corazón? . Hay un común denominador las agencias de inteligencia entre otros medios, tienen como método habitual provocar ataques de corazón.

    Los europeos más ricos… aún más ricos tras la victoria de Macron, además de los republicanos y el Partido Socialista que son actualmente las dos principales formaciones políticas en Francia, Macron es apoyado por el Partido Comunista Francés, Los Verdes y la Unión de los Demócratas e Independientes.

    Otro judío del que aún se desconoce su nombre, dedicado al blindaje de Israel y al bloqueo a Palestina. Reclama la venida de 20.000 judíos a Francia. Dice que son científicos, en realidad son banqueros y agentes de Inteligencia israelí Mossad para controlar su gobierno cuando sea presidente. Se desplazaron de Francia a Israel unos años para formarse como agentes de inteligencia.

    Muchos de esos apoyos se han traducido en llamamientos a “poner una barrera” al Frente Nacional, encabezado hasta el 24 de abril de 2017 por Marine Le Pen y considerado como un partido de extrema derecha, aunque sus dirigentes habitualmente lo niegan.

    El comité OPALO ( The Opal Coast, Opal Coast Operation OCO), La Operación Costa Ópalo consistía en crear el partido pantalla de Macron, escisión del Partido Socialista para devolverlo al Partido Socialista.

    El Partido Socialista judío francés no ha muerto, ha sido rescatado en las sombras y quizás pierda el nombre y enterrarán a todas las figuras militantes -pero a través de Valls y Attali-, nunca su poder con el partido pantalla del pollito traidor Emmanuel Macron a Francia.

    La Operación Ópalo no pretende continuar la Unión Europea sino acabar con ella exprimiéndola al máximo para estrujar todos los bienes de la UE para ponerlos a los pies del Banco de Inglaterra y la City que es lo mismo, a través del operador de Rotterdam y el Corredor Mediterráneo. Un salvaje TTIP a la inglesa, que estando fuera con el Brexit controlará como nunca la UE al no tener que pagar las facturas en Europa, pero cobrar los beneficios del comercio europeo.

    Parece que Francia va a ser una herramienta Rothschild definitivamente para instalarse en África. Glencore de Nathaniel Rothschild tiene sumo interés en la expansión de sus empresas y las de Rit Capital Partners PLC en África. Aún queda pendiente la explotación de minas de coltán a cielo abierto en el Congo, que aún no han sido transferidas a sus manos después de la misteriosa muerte de sus anteriores propietarios Ken Talbot y su equipo de administración en un jet mientras volaba en el aire.

    Sin olvidar el negocio de la telefonía móvil y su expansión en África es fundamental para el desarrollo de negocio e inversiones. Rothschild acometerá la inversión a través de la compañía banquera norteamericana Standard Bank Group de su propiedad con una inversión de US$95 millones en torres de telefonía a través de Helios Towers Africa in Tanzania. HTA is owned by Helios Investment Partners, Quantum Strategic Partners, Albright Capital Management LLC, RIT Capital Partners Plc, the International Finance Corporation and Millicom International Cellular.

    Y por supuesto el expansionismo militar frances en África occidental.

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