El legado del Gobierno de Zapatero es el que apunto está de romper el PSOE

Primarias en el PSOE

Este domingo veremos quién se hace con las riendas del PSOE eligiendo a su secretario o secretaria general. De momento, en los actos que están celebrando los candidatos así como en el debate que tuvieron el pasado lunes, los tres candidatos, Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López, abogan por priorizar a la militancia para que esta tenga la última palabra en la toma de las decisiones más importantes; aspecto al que se ha sumado a última hora Susana Díaz, por boca de su secretario de Organización Juan Cornejo, quien ha manifestado que hay que devolver el protagonismo a la militancia. Sin olvidar que Susana Díaz nunca ha sido partidaria de las primarias. Pero el debate no es únicamente este, es principalmente el de las ideas y el de modelo de partido. En el PSOE conviven dos almas, la socialista y socialdemócrata de Pedro Sánchez y el social-liberalismo económico.de Susana Díaz. Baste como ejemplo por ver con quien se decanto Susana para gobernar en Andalucía, si por Podemos e Izquierda Unida o por Ciudadanos .

Susana Díaz le echa en cara a Pedro Sánchez el haber obtenido en las últimas elecciones generales el peor resultado en la historia del PSOE, pero olvida que fue el legado del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero quien inicio la debacle electoral del PSOE. Y que en la actualidad siguen “erre que erre” tanto la Gestora Federal como Susana Díaz y las “viejas glorias” que la apoyan. Siguen sin darse cuenta que el PSOE ha perdido toda su credibilidad a los ojos de los ciudadanos.

El legado del anterior Gobierno socialista de Rodríguez Zapatero, es una pesada losa que aun sigue recayendo sobre la inmensa mayoría de los ciudadanos. El no reconocer la burbuja inmobiliaria, la crisis económica, la situación financiera de la banca y de las cajas de ahorro -en aquel entonces, el Gobierno decía que los bancos españoles eran los más saneados del mundo-, el realizar recortes sociales, modificar las leyes laborales, congelar las pensiones y el salario de los funcionarios; y para colmo, modificar el artículo 135 de la Constitución española para poner límites al déficit público y priorizar el pago de los interés de la deuda en detrimento de las políticas sociales, todo ello sin tener en cuenta la opinión de los ciudadanos españoles, sin preguntar, sin hacer un referéndum. Ante medidas de tal calibre el Gobierno prefirió plegarse a las exigencias de la “troica” (CE, BCE y FMI), y es así, como Rodríguez Zapatero cometió el error, al igual que el PSOE, de no convocar elecciones generales anticipadas. A los ciudadanos españoles habría que haberles consultado si estaban de acuerdo o no con las exigencias de la “troica”, explicarles la situación real de la economía y del sector financiero, presentarles propuestas y alternativas para salir de la crisis, además de hacerle posicionar al Partido Popular sobre sus propuestas y alternativas. Pero no, se decidió continuar gobernando haciendo caso a las exigencias de la “troica”; el Partido Popular rechazaba cada una de las medidas que adoptaba el Gobierno, a excepción de la modificación de la Constitución española. Los ciudadanos españoles se indignaron con el Gobierno y el PSOE; hubo huelgas, manifestaciones y concentraciones para exigir que rectificaran, no se rectificó, y el Partido Popular ganó adeptos entre los ciudadanos que creían que con su llegada al gobierno las cosas mejorarían; luego se ha visto que con su llegada al gobierno han empeorado, siendo su excusa la herencia recibida y como si fuera un mantra, las famosas frases machaconamente repetidas, “no hay otra alternativa”, “hemos vivido por encima de nuestra posibilidades”.

El comienzo de la debacle electoral del PSOE comienza en las Elecciones Generales celebradas el 20 de noviembre de 2011, con la pérdida de 4.315.455 votos, un 38,23% con respecto a las anteriores elecciones celebradas en el 2008.

Las diversas direcciones del PSOE abandonaron el contacto a pie de calle con la sociedad: no percibiendo directamente la realidad social, la desazón y la desesperanza que embargaba a muchos ciudadanos que se quedaron sin trabajo, que les embargaban sus casas, que tenían que vivir de la caridad o de la solidaridad, o la de muchos jóvenes sin perspectivas de futuro, o como ellos decían: “sin casa, sin curro, sin miedo”.  Y en estas, nació “Juventud Sin Futuro” precedente de Democracia Real Ya y del 15M.

Muchos militantes de base del PSOE participaron en las manifestaciones y concentraciones que convocaron los sindicatos, los colectivos sociales, el 15M, el 25S y otros, porque eran y son ciudadanos comprometidos con la defensa de los derechos de los trabajadores, del “estado del bienestar”; de la justicia social, de la solidaridad entre clases sociales y territorios, y aspiran a un mundo mejor y más solidario y sostenible, y no están de acuerdo con las políticas social liberales que se han venido practicando en el PSOE -enmascaradas en un falso progresismos y en una falsa socialdemocracia-; rechazando el liberalismo económico que se viene practicado.. Creen en un socialismo democrático, en una socialdemocracia real, en la que prevalezca lo público frente a lo privado, y el interés general frente al particular.

Con el nacimiento de Podemos bastantes socialistas se integraron en sus filas, al igual que los hijos de bastantes dirigentes y militantes. Y muchos votantes del PSOE trasvasaron sus votos a Podemos. Si el PSOE quiere recuperarlos tendrá que volver a sus esencias sabiendo elegir a su secretario general. En el voto secreto de sus militantes esta el futuro del PSOE. El domingo se verá.

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