Cárcel de Papel para José Antonio Nieto Ballesteros

 

Fallamos y condenamos a un día de reclusión en la Cárcel de Papel a:

Don José Antonio Nieto Ballesteros secretario de Estado de Seguridad del Gobierno de Mariano Rajoy. Entre sus antecedentes figura la reprobación por el Congreso por su reunión con el hermano de Ignacio González expresidente de la Comunidad de Madrid implicado en la denominada “Operación Lezo”.

El Sr. Nieto, SEGÚN ALGUNOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN, afirmo

“El domingo algunos se irán de picnic y otros se manifestarán. Pero somos esclavos de la ley” (https://www.elconfidencial.com/espana/cataluna/2017-09-27/directo-referendum-cataluna-1o-puigdemont-mossos_1450699/)

El condenado, licenciado en Derecho, probablemente estaba pensando en una cita clásica de Marco Tulio Cicerón «Somos esclavos de la ley para que podamos ser libres» (Pro Cluentio Cap. 53)

Esta misma cita fue utilizada por Mariano Rajoy, con motivo del sesenta aniversario de la Declaración Universal de 1948, en el Muro de los Derechos Humanos que el Consejo General de la Abogacía Española (CGAE).

Lamentablemente las circunstancias en que se produjo el pasado día 28 hace que ni la referencia al “picnic” ni a los “esclavos de la ley” sirvan al cumplimiento de la misión de un Secretario de Estado de Seguridad de preservar la convivencia ciudadana.

La Cárcel de Papel, en atención a las fechas y a las altas responsabilidades del encausado ha decidido transformar la pena habitual de siete días en uno solo con la obligación de leer 10 veces la siguiente transcripción de la contestación de Miguel de Unamuno sobre el mal uso de las paradojas:

“Acabo de oír el grito de ¡viva la muerte! Esto suena lo mismo que ¡muera la vida! Y yo, que me he pasado toda mi vida creando paradojas que enojaban a los que no las comprendían, he de deciros como autoridad en la materia que esa paradoja me parece ridícula y repelente. De forma excesiva y tortuosa ha sido proclamada en homenaje al último orador, como testimonio de que él mismo es un símbolo de la muerte. El general Millán Astray es un inválido de guerra. No es preciso decirlo en un tono más bajo. También lo fue Cervantes. Pero los extremos no se tocan ni nos sirven de norma. Por desgracia hoy tenemos demasiados inválidos en España y pronto habrá más si Dios no nos ayuda. Me duele pensar que el general Millán Astray pueda dictar las normas de psicología a las masas. Un inválido que carezca de la grandeza espiritual de Cervantes se sentirá aliviado al ver cómo aumentan los mutilados a su alrededor. El general Millán Astray no es un espíritu selecto: quiere crear una España nueva, a su propia imagen. Por ello lo que desea es ver una España mutilada, como ha dado a entender.

Este es el templo del intelecto y yo soy su supremo sacerdote. Vosotros estáis profanando su recinto sagrado. Diga lo que diga el proverbio, yo siempre he sido profeta en mi propio país. Venceréis, pero no convenceréis. Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho. Me parece inútil pediros que penséis en España.”[i]

A juicio de esta Cárcel de Papel la ley no nos hace esclavos y la paradoja de Cicerón choca con el derecho español que hace muchos años asumió como propia una palabra griega epiqueya: “Interpretación moderada y prudente de la ley, según las circunstancias de tiempo, lugar y persona” (Diccionario de la Real Academia).

En nuestro caso al contrario que Unamuno, si imponemos al encarcelado de papel que piense en España y, sobre todo, en los derechos de su ciudadanía, pero con epiqueya para que la historia del “venceréis pero no convenceréis” no se repita en nuestra vieja piel de toro.

[i] Núñez Florencio, Rafael (2014). «Encontronazo en Salamanca: “Venceréis, pero no convenceréis”». La Aventura de la Historia 184: 35-39. cita tomada Wikipedia.

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