La GM tose y Aragón se acatarra gravísimamente

Opel España, Grupo PSA

En los últimos tiempos toda la actualidad aragonesa ha girado en torno a los bienes de Sijena y la cuestión catalana, dejando a un lado los problemas de fondo que aquejan a una Comunidad tan compleja como la nuestra. De repente ha llegado el comandante y mandado parar, el comandante PSA (a no confundir con el viejo partido socialista de Aragón), esa empresa francesa que fabrica coches y que se formó a partir de la fusión de Peugeot y Citroën y que no hace mucho adquirió el grupo europeo de la General Motors, hasta entonces dueño de la Opel.

Casi nada la que se ha montado. Urgidos por el afán de ganar más dinero están aplicando una política de recortes que básicamente pretenden cargar sobre sus trabajadores. Lo ha hecho en muchas fábricas y ahora han decidido que le ha tocado el turno a Figueruelas, al decir de todos, una instalación que parecía ser la niña bonita del grupo. Y este meterle mano ha hecho temblar a todo Aragón. El asunto se las trae y pone de relieve algo tan evidente como los peligros que acarrean la globalización, las “benditas” multinacionales y la excesiva dependencia de un sector tan complejo como el de la automoción. La GM tose y Aragón se acatarra gravísimamente, dado que es el pilar básico de la economía aragonesa

Más allá de cuestiones puntuales, el actual conflicto ha puesto encima de la mesa dos elementos a considerar y valorar. El primero de ellos tiene que ver con los fines últimos de la empresa, que acaso esté contemplando, o ya lo ha hecho, el desmantelamiento de Figueruelas a plazo medio, lo que significaría una puntilla, de paso, a toda la industria auxiliar, con las lógicas consecuencias sobre el empleo y la generación de riqueza. A la familia Peugeot, a Dongfeng Motor Corporation y a SOGEPA les importa muy poco lo que suceda en Aragón. Lo suyo es ganar dinero y si la planta de Figueruelas no es rentable, no se somete a las medidas que entienden necesarias para ello (básicamente explotando aún más a los trabajadores) se cierra, se lleva a otro lugar y santas pascuas. Ante esta posibilidad los aragoneses muy bien podrían plantearse no comprar vehículos fabricados por PSA (el OPEL Astra es el vehículo más vendido en Aragón, y tanto el Citroën 4 como los Peugeot tienen importantes cuotas de mercado).

Y el segundo elemento, a no desdeñar, tiene que ver con el repunte de un sindicalismo que vuelve a tener claro que es desde la unidad y la lucha como puede ponerse coto a un capitalismo que vuelve a ser más salvaje que en sus peores tiempos. Los trabajadores de GM saben lo que se juegan, pero no están dispuestos a agachar la cabeza y decir amén. Durante años han cedido derechos y dineros, han asumido recortes… Y ahora se rebelan ante la prepotencia y amenazas de una empresa que se siente por encima del bien y del mal. No es de recibo que los paganos sean siempre los mismos. Desde una unidad sin fisuras, con orgullo y dignidad están defendiendo lo suyo, que es lo de todos. Por eso la sociedad aragonesa debe ponerse a su lado. La situación es grave y puede llegar a ser lamentable. Y el único instrumento para equilibrar y defender el puesto de trabajo es la lucha, es retomar los valores fundamentales del sindicalismo.

Entre el posible cierre y la lucha sindical, también hay un espacio, muy importante, para la política, sin banderías. Todos los aragoneses deben unirse para urgir al conjunto de la clase política a adoptar medidas que salven puestos de trabajo y generen riqueza. Figueruelas sí, pero Aragón necesita mucho más que Figueruelas. Hay que repensar Aragón para que sus gentes puedan vivir dignamente.

Únete a nuestro Telegram

1 Comment

  1. Totalmente de acuerdo,, pero esto que sucede hoy o tal vez suceda pasado mañana, no es nada mas que un toque de atención ,,, sobre como y donde tuvimos los pilares de la producción industrial y el desmantelamiento de la industria propia en detrimento de una sociedad de servicios

Leave a Reply

Tu dirección de correo no será publicada.


*


Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.