El debate sobre la enseñanza del castellano (¿o debería de decir español?)

por Javier Jiménez Olmos

Javier Jiménez Olmos
Javier Jiménez Olmos, Doctor en “Paz y Seguridad Internacional” por la UNED.
Miembro del Seminario de Investigación para la Paz de Zaragoza.

Otra discusión, otro debate y otra desunión en la izquierda. Ahora sobre la enseñanza de la lengua catalana. Problema que no sólo se tiene en Cataluña, también en Baleares y Valencia. Así que, desde un punto pistas práctico y también solidario (algo que la izquierda no debería olvidar), voy a expresar mi opinión.

Para empezar, diré que todo el mundo tiene derecho a expresarse en la lengua que quiera, aunque también es de lógica expresarte para que te comprendan, siempre que se pueda. Por eso, si se conoce la misma lengua, ¿por qué usar una que no conozca tu interlocutor? Por ejemplo, si tengo que dar una rueda de prensa para una audiencia mayoritaria española-parlante, ¿Por qué usar el catalán si no me va a entender la mayoría de las personas a las que me dirijo?

Veamos el caso de un médico, cuya principal función es cuidar de nuestra salud ¿por qué exigirle hablar una lengua que no domina o desconoce si los pacientes le pueden entender en la que ese doctor conoce perfectamente? ¿Por qué obligarle a redactar informes en una lengua que no sabe escribir correctamente y, por tanto, puede llegar a cometer errores? (El personal sanitario se ha manifestado en Baleares contra la imposición de hacerles hablar y escribir en catalán)

Sin recurrir a “tópicos patrioteros” de nacionalismos obsoletos españolistas (tan fuera de lugar como los catalanistas u otros) diré que, a mi juicio, España es un proyecto común, dentro de una Europa común y que, por esa razón, todos los españoles tienen el derecho y el deber de aprender la lengua común: el español. Y también todos deberían de tener la obligación de usarla siempre que otros españoles no pudieran entender el catalán, u otra lengua regional. Lo deberían hacer por sentido común, para hacerse entender, y por solidaridad con el que no sabe su lengua.

La lengua es cultura y forma parte de la esencia de cada pueblo. Por eso, dentro de este proyecto común español, forjado a lo largo de la historia, donde en cada región hay mezcolanza de procedencias -y ya incluso de razas, religiones y culturas-, la enseñanza exclusiva del idioma regional o la obligación de usarlo para actividades profesionales me parece un acto impositivo que no ayuda a la convivencia ni al proyecto común.

Y me parece un despropósito consentido, y al que se debe de poner freno, que la lengua vehicular de la enseñanza en determinadas regiones como Cataluña sea exclusivamente el de la lengua regional (ya va sucediendo también sin tanto ruido en Baleares y Valencia).  Como me parece otro sin sentido que en las oposiciones y concurso para determinadas plazas de administraciones públicas (ayuntamientos, autonomías, universidades, sanidad etc.) se considere un factor decisivo el conocimiento de la lengua regional para acceder a ellas.

Según mi criterio, no debería de ser ni tan siquiera un mérito, porque se trata de un privilegio que da ventaja a los que han estudiado esa lengua porque viven en esa región. Dicho de un modo muy simple, un aragonés o un murciano no pueden opositar en Cataluña porque desconocen la lengua catalana, pero un catalán sí puede hacerlo en esas regiones porque no tiene restricciones idiomáticas. No hay igualdad de oportunidades, es injusto.

Para la izquierda la solidaridad es lo más importante. La izquierda ha hecho bandera de los proyectos comunes y solidarios. La lengua, como la han entendido algunos nacionalistas, es un elemento tan excluyente como la religión o la raza. Mientras una Constitución aprobada democráticamente diga lo contrario, todos los españoles tenemos el derecho a vivir donde queramos o las circunstancias profesionales nos lleven sin discriminación alguna, y menos por desconocer una lengua regional.

Este asunto de la lengua es estratégico, de convivencia, de solidaridad, de futuro. Ahora hemos visto los resultados de un sistema educativo sectario lingüístico en Cataluña (aunque algunos se empeñen en negarlo). Aún estamos a tiempo de reconducir una situación que se va de las manos. Todas las lenguas del Estado merecen un respeto, pero la enseñanza de la lengua común debe ser la prioridad. Esa lengua común es el español.

Nota.- Dejo para otro debate si se debería llamar español o castellano al idioma común que tenemos en España y América. Yo, he preferido llamarle español, academicismos aparte. En todas las organizaciones internacionales a nuestro idioma se le denomina Spanish, que se traduce como español y no como castellano.

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3 Comments

  1. Javier, por cierto, se me ha olvidado. Lo que te acabo de exponer no significa que no me parecería conveniente en la enseñanza dar alguna asignatura más en castellano. Solo la lengua castellana o española-es oto debate como dices- en castellano, me parece poco. Por cierto, en tal asignatura acaban de sacar la media nacional los alumnos catalanes en selectividad según datos del MEC. Podría hacerse como en Euskadi, según he leído, el 10% han elegido lengua vehicular el castellano y una asignatura de euskera. El 23% hana elegido mitad y mitad en cada una de las lenguas. Y el 63% han elegido lengua vehicular el euskera y lengua castellana en castellano. Por supuesto, todo lo expuesto con gran respeto.

  2. Artículo 3 Cosntitución española:

    El castellano es la lengua española oficial del Estado. Todos los españoles tienen el deber de conocerla y el derecho a usarla.

    Las demás lenguas españolas serán también oficiales en las respectivas Comunidades Autónomas de acuerdo con sus Estatutos.

    La riqueza de las distintas modalidades lingüísticas de España es un patrimonio cultural que será objeto de especial respeto y protección.

    Estatuto de Cataluña. ARTÍCULO 6. LA LENGUA PROPIA Y LAS LENGUAS OFICIALES

    La lengua propia de Cataluña es el catalán. Como tal, el catalán es la lengua de uso normal y preferente de las Administraciones públicas y de los medios de comunicación públicos de Cataluña, y es también la lengua normalmente utilizada como vehicular y de aprendizaje en la enseñanza.
    El catalán es la lengua oficial de Cataluña. También lo es el castellano, que es la lengua oficial del Estado español. Todas las personas tienen derecho a utilizar las dos lenguas oficiales y los ciudadanos de Cataluña el derecho y el deber de conocerlas. Los poderes públicos de Cataluña deben establecer las medidas necesarias para facilitar el ejercicio de estos derechos y el cumplimiento de este deber. De acuerdo con lo dispuesto en el artículo 32, no puede haber discriminación por el uso de una u otra lengua.
    Constitución española en su artículo 3 reconoce que el catalán es oficil en Cataluña, como también su Estatuto. Si es oficial, un funcionario en Cataluña dbería conocerla. ¿Por qué si es oficial en Cataluña, tal como lo reconoce la Cosntitución y el Estatuto? Eso se tiene que plasmar en algo. Eso supondrá algunas obligaciones, cómo mínimo conocerla y hablarla para los funcionarios públicos, entre otras razones, porque los catalanes tiene el derecho de usarla. No yo soy maestro, no sé catalán, chatico no me hables en catalán, le digo a un padre en tutoría.

  3. Lo siento, pero a pesar de decir verdades tan racionales y evidentes, te van a dar hasta en el carnet de identidad. Y si además hubieras dicho que los nacionalismos y todas sus parafernalias asociadas (lengua, enseñanza, símbolos, fútbol, derecho a decidir…) son de derechas, pues aún peor. Suerte!

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