Homenaje a mi padre y a todos los que sufrieron en el campo de concentración de Argelés sur Mer

por Javier Jiménez Olmos

Campo de concentración de Argelés sur Mer
Javier Jiménez Olmos
Javier Jiménez Olmos, Doctor en “Paz y Seguridad Internacional” por la UNED. Miembro del Seminario de Investigación para la Paz de Zaragoza.

Como tantos españoles anónimos tú también estuviste allí, junto a un mar que no era el tuyo. Un exilio forzado por el fanatismo de unos pocos que a tantos involucraron. Marchaste con los poetas, aunque entonces no lo sabías. Un pobre joven soldado de un ejército derrotado, víctima inocente de una causa que no era la suya. El frío, el hambre y el maltrato fueron la recompensa por haber nacido junto a tu pequeño mar, que ahora es el mío. Te marcó la geografía y la fecha de nacimiento. No tenías otro bando que el de las buenas personas. Bando que nunca abandonaste, a pesar de todas tus desventuras. Nunca mostraste odio alguno a hacia los que te hicieron sufrir.

Siguiendo tu ejemplo, no quiero que este homenaje sirva para servir a otra causa que no sea la de la paz. Pero no quiero olvido, para que no se repita a historia y para que se respete la memoria de tantos seres humanos que injustamente sufrieron miseria y privación de sus más elementales derechos como personas.

Ahora duermes el sueño eterno bajo las estrellas y junto a tu pequeño mar, de donde nunca quisiste salir, entre pinos y limoneros. Tuviste suerte, pudiste regresar junto a los tuyos; soñando todo lo que pudiste haber sido y nunca te dejaron ser, disfrutando de lo poco que te permitieron tener. Duermes, pero tu memoria está viva, la de un muchacho que marchó obligado, como tantos otros en otros lugares, a luchar y sufrir…¿para qué y para quién me pregunto ahora?

Un sencillo homenaje a tu memoria y a todos los que sufrieron.

El silencio

El silencio, cruel amigo

de la culpa aliado

para ocultar el pecado

y la palabra del testigo.

El silencio impuesto, ordenado

por el miedo y la tortura;

en el alma la amargura

y el corazón destrozado.

Se ha silenciado la historia,

esa verdad tan oscura

asustaba la memoria.

El silencio liberado

de esa cárcel tan dura

tantos años atrapado.

Nota.- Mi padre sirvió en el ejército de la República, reclutado  por su edad y por su lugar de nacimiento. (Nació y murió en San Javier, junto al Mar Menor, Murcia).

En el campo de concentración de Argelés sur Mer fueron internados miles de españoles refugiados que huían después de la derrota de la República en 1939.

Hoy el presidente del Gobierno de España, también ha rendido homenaje a estos españoles buenos.

Javier Jiménez Olmos

Publicado en mi blog Paz y Seguridad Internacional

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